ADI-R y ADOS-2 en la evaluación clínica del autismo: precisión y límites
En una muestra clínica retrospectiva de 798 personas derivadas, de 6 a 25 años y sin discapacidad intelectual, ADI-R y ADOS-2 mostraron compromisos distintos entre sensibilidad y especificidad. Ninguno de los instrumentos, por separado o combinados, alcanzó niveles clínicamente aceptables en ambas métricas a la vez; el estudio concluye que no reemplazan el juicio clínico experto.
· Actualizada el 1 de octubre de 2026
Qué pasó
Un estudio retrospectivo comparó ADI-R y ADOS-2, por separado y mediante reglas OR y AND, con un diagnóstico clínico de consenso multidisciplinar. La pregunta fue cómo se comportan ambas herramientas en una muestra derivada de la práctica clínica naturalista. [1]
Cómo se estudió
La muestra reunió 798 participantes derivados para evaluación de TEA, de 6 a 25 años y sin discapacidad intelectual. Los autores describen una alta prevalencia diagnóstica, característica de centros especializados. Entre los niños y adolescentes tempranos, 336 de 415 recibieron un diagnóstico final de TEA; entre los adolescentes tardíos, fueron 353 de 383. [1]
A quiénes alcanza
La especificidad de ADI-R fue 82.3% en niños y adolescentes tempranos y 86.7% en adolescentes tardíos. La sensibilidad de ADI-R fue 51.2% en niños y adolescentes tempranos y 43.9% en adolescentes tardíos. La sensibilidad de ADOS-2 fue 89.6% en niños y adolescentes tempranos y 80.5% en adolescentes tardíos. La especificidad de ADOS-2 fue 50.6% en niños y adolescentes tempranos y 66.7% en adolescentes tardíos. [1]
Qué límites tiene
El límite principal del estudio es que describe una muestra retrospectiva, derivada y atendida en centros especializados: sus resultados corresponden a personas de 6 a 25 años sin discapacidad intelectual. El abstract señala que la evidencia de exactitud en entornos clínicos naturalistas sigue siendo limitada entre niños y adolescentes. En análisis exploratorios, la exactitud fue menor para ambas herramientas en adolescentes; ADI-R también mostró menor exactitud en niños con CI más alto y en adolescentes mujeres. [1]
Como contexto distinto, otra investigación examinó ADOS-2 y ADI-R en una muestra de doscientos trece niños de 5 años 0 meses a 7 años 11 meses y usó una evaluación de investigación con diagnóstico global asignado por un psicólogo investigador. No replica ni valida ni confirma el estudio principal: se ocupa de una franja escolar temprana y de una referencia diagnóstica distinta, por lo que no permite extrapolar ni trasladar sus cifras a la muestra principal. [2][2][2]
Qué cambia hoy
La regla OR, que acepta el resultado positivo de cualquiera de las dos herramientas, aumentó la sensibilidad a costa de más falsos positivos. La regla AND, que exige criterios en ambas, elevó la especificidad pero también los falsos negativos. Ninguno de los instrumentos, por separado o en combinación, alcanzó niveles clínicamente aceptables de sensibilidad y especificidad a la vez. Los autores concluyen que no reemplazan el juicio clínico experto e integrado. [1][1]
Fuentes
- [1] Diagnostic Accuracy of the Autism Diagnostic Interview-Revised and the Autism Diagnostic Observation Schedule, Second Edition, in a Naturalistic High-Risk Autism Spectrum Disorder Sample Aged 6-25 Years.Revista científica · 24 de septiembre de 2026 (se abre en una pestaña nueva)
- [2] Sensitivity and Specificity of Common Autism Diagnostic Instruments for Early School-Aged Children.Children (Basel) · 15 de mayo de 2026 (se abre en una pestaña nueva)
